EEUU y su ejército: Realidades que deben conocerse
16 de octubre de 2018 21:10:27
Un reciente informe de Science Policy
Forum, del Departamento de Genética Evolutiva en el Instituto Max Planck,
revela que el Ejército de Estados Unidos fabrica virus, bacterias y toxinas
letales con fines bélicos en una flagrante violación de la Convención sobre
Armas Biológicas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Por su parte, la agencia rusa Sputnik
difundió que especialistas de genética evolutiva, bioética y derecho de
universidades alemanas y francesas, declararon que el programa militar de EE.
UU. que pretende usar insectos para transmitir virus genéticamente modificados
constituye una violación de la Convención sobre armas biológicas.
Otra nota informativa, dada a conocer
por la periodista de investigación búlgara Dilyana Gaytandzhieva, dice que
científicos prueban virus creados por el hombre en los biolaboratorios del
Pentágono en al menos 25 países bajo cobertura diplomática.
La reportera asegura que la Agencia de
Defensa para la Reducción de Amenazas (DTRA, por sus siglas en inglés),
financia tales laboratorios a través de un programa militar de millones de
dólares, conocido como Programa de Participación Biológica Cooperativa (CBEP,
por sus siglas en inglés).
Lo descrito hasta aquí, aunque parezca alarmante,
es parte de una realidad y debe divulgarse y hacerse saber a la comunidad
internacional.
En la revista Science y con el título
¿Investigación agrícola o un nuevo sistema de armas biológicas?, científicos en
la materia ponen en duda el llamado proyecto de investigación del Pentágono de
Estados Unidos, que propone introducir alteraciones genéticas en campos de
cultivo, utilizando virus infecciosos que se dispersarían a través de insectos.
Según los autores del artículo, estas características hacen pensar que el
proyecto tiene intención de ser utilizado de forma ofensiva y, por tanto,
convertirse en una posible arma biológica.
Esta realidad debemos conocerla, más
hoy cuando con el uso de mentiras mil veces repetidas, Washington lo mismo
declara una guerra so pretexto de que Irak tiene armas de exterminio masivo, o
prepara un escenario mediático en Siria, acusando a su Ejército de usar armas
químicas, para luego bombardear a esa nación.
Un deber de la prensa –que muchas veces
no se cumple– es el de desmontar a través de la verdad, toda patraña que se
fabrica intencionadamente para beneficio de grandes intereses económicos y
geoestratégicos.
La única forma de salvar a la humanidad
de las guerras es a través de la verdad, la que debe imponerse por encima del
más sofisticado engendro militar o de manipulaciones biológicas para ocultar
objetivos letales.
Una denuncia muy reciente, pero poco
divulgada por los grandes medios occidentales, refiere que «EE. UU. rodea a
Rusia y China con laboratorios de armas biológicas».
La argumentación la expone el
Ministerio de Defensa ruso cuando asegura que «Washington está aumentando
constantemente su potencial biológico y el control de colecciones nacionales de
microorganismos patógenos, no solo en las antiguas repúblicas soviéticas. Más
de 25 laboratorios controlados por EE. UU., con un alto nivel de protección
biológica, están funcionando y se están modernizando constantemente hoy día, lo
que se confirma con los datos oficiales de la ONU», dijo el mayor general Igor
Kirillov.
El alto militar ruso se refirió
al Centro Richard Lugar, situado cerca de la capital georgiana, Tiflis.
Lo califica como solo un pequeño elemento del extenso programa
militar-biológico de EE. UU.
Señala que un informe para la
Investigación sobre la Salud Pública en Georgia, publicado por el exministro de
Seguridad Nacional de ese país, Igor Giorgadze, arrojó luz sobre la situación
biológica en el sur de Rusia, incluida la propagación del virus de la peste
porcina africana.
Describe que al menos 73 pacientes
georgianos murieron desde el año 2015 en el laboratorio Richard Lugar, con los
cuales supuestamente se experimentó bajo el pretexto de un tratamiento médico,
se afirma en el citado documento.
Recientemente, en un artículo del
diario español El País se alertaba sobre el programa militar norteamericano
para propagar virus con insectos y sobre el cual hay científicos europeos que
temen su posible uso como arma biológica incontrolada.
El programa estadounidense de armas
biológicas empezó oficialmente en la primavera de 1943. Las investigaciones
continuaron tras la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos construyó un
gran arsenal de agentes y armas biológicas. El programa, guardado en secreto, fue
objeto de denuncias cuando se descubrió que habían sido comunes las pruebas de
laboratorio y de campo, algunas de las cuales usaron a individuos sin
consentimiento previo.
Las denuncias actuales señalan que
Washington ha creado armas biológicas para una nueva guerra mundial y lleva a
cabo pruebas en los países bálticos, sostiene el analista de Sputnik, Alexandr
Jrolenko.

La duda que tengo es si existe alguien que le pueda poner un alto a este tipo de investigaciones?
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